Una de las cervezas con mayor tradición y antigüedad mundial es Stella Artois, proveniente de Leuven, conocida como la ciudad de la cerveza en Bélgica, y cuyos primeros registros de fabricación datan de 1366, en la cervecería “Den Horen” (El Cuervo), ubicada en la misma ciudad. Trescientos años después (1680), la cervecería alcanzaba una producción de 33 mil litros al año. Sebastian Artois, maestro cervecero, adquirió la planta en 1708, le dio su nombre en 1717 renovando así la cervecería hasta 1770. La producción cervecera aumentó a 8 millones de litros al año en 1808, transformándose en la mayor cervecería del Imperio Francés. Gracias a la aparición de un nuevo lúpulo (1842), nace la “Bohemian Pilsener Lager”, de color dorado y aromas a noble lúpulo que continúa la producción hasta que, en 1918, la Primera Guerra Mundial prácticamente destruye la planta, que hoy es Monumento Nacional. Fue justamente en diciembre de 1926, que se produce una edición limitada de Stella Artois, para celebrar la Navidad y por eso su nombre “estrella” de Navidad, sin embargo, la calidad del producto rápidamente se ganó el respeto y admiración de los consumidores que exigieron una producción constante. Debut de Stella Artois A Chile, Stella Artois llega en 2006, en botellas de 330 cc y, al año siguiente, ya se distribuía en botellas grandes y barriles de schop.

Agustín Monstany, Gerente de Marketing de Cervecería Chile S.A. representante de la marca, nos cuenta que “Stella Artois siempre ha sido una producción local. Toda la receta es regulada en Bélgica, se fijan los estándares, se audita allá para obtener el certificado de calidad y, el año pasado, fuimos la planta número 1 en calidad de Stella Artois en el mundo”, reconocimiento no menor pues sólo 25 plantas la producen, aun cuando la compañía belga tiene presencia en más de 110 países, casi todos ellos con Stella Artois en el mercado. Monstany destaca que, el reconocimiento a Cervecería Chile S.A. obedece “a los altos estándares de calidad en el proceso de producción tanto de Stella Artois como en los otros productos que la compañía elabora; son muy altos, de muy buena línea, muy eficiente, que logran el prestigio mundial”.

El mercado Premium Stella Artois se posicionó muy pronto en el mercado nacional y, desde el 2006 a la fecha, ha ido duplicando la producción cada año. “Dentro de las Premium, tiene una participación cercana al 10 por ciento en el mercado, donde participan todas las cervezas artesanales”, sostiene Montany. Según el ejecutivo, “Comparándonos con otros países de Latinoamérica, al consumidor chileno le gustan las cervezas fuertes, más bien amargas y robustas. En ese sentido Stella Artois cumple mucho con ese paladar, nunca ha tenido un problema de sabor, el consumidor chileno, a medida que la prueba, la va incorporando a su pool de marcas”, explica. En Chile existe sólo un tipo de Stella Artois, “que es la ‘Bohemia Pilsener Lager’, típica, de color claro, filtrado, es una pale lager (oscuro medio pálido) y representa a un tipo de cerveza de maduración en frío, es una pilsener típica europea. Rubia, tiene un sabor agradable, con cuerpo evidente, un amargo denso, pero leve, no tiene un after taste fuerte o amargor corto. Tiene un aroma distintivo del lúpulo saaz (exclusivo de esta región checa) medio frutal y a la cerveza como tal”, nos describe Antonio De Oliveira, Jefe de elaboración y Servicios de Cervecería Chile S.A. Stella Artois, como todas las cerveza Premium, está dirigida a un público ABC1, C1 y C2 y, gracias a la sólida red de distribución de Cervecería Chile S.A. está presente en todo el territorio nacional. Agustín Monstany identifica las 3 zonas importantes de consumo: “Santiago es un muy buen mercado; el norte de Chile por el poder adquisitivo de la zona mineras y, el sur, por la gran cultura cervecera heredada de los colonos alemanes”. La receta Pero el secreto de toda buena receta es el proceso y las materias primas: “Algunas son complicadas de hacer, necesitan más tiempo de maduración, utilización de materias primas nobles, no puedes sacar una Stella Artois con cualquier tipo de lúpulo ni de malta”, nos cuenta De Oliveira. Categóricamente, según la receta tradicional que tiene seiscientos años y los altos estándares de calidad que se cumplen en Chile, De Oliveira y Monstany coinciden en que no hay diferencia de sabor entre una Stella Artois elaborada en Chile y una en Europa. Elaborar una Stella Artois lleva de 20 a 25 días “desde el momento que molemos la malta, hacemos la maduración y se agrega el lúpulo hasta que estamos envasando la cerveza fermentada”, nos cuenta De Oilveira, maestro cervecero responsable de que, este producto, “sea mejor que la de Europa” y confiesa que, “el sabor característico está en la levadura, la que se fabrica exclusivamente en la planta belga, además del lúpulo propio de la región checa, mezclado con otros cereales”.

Las artesanales abrieron el mercado Monstany sostiene que el mercado cervecero “explotó hace 5 años de una manera increíble y éste debe ser uno de los más sofisticados en cervezas de todo Latinoamérica, tiene aproximadamente 42 marcas entre variedades y artesanales”. Para los especialistas, este desarrollo habla también de “una avidez de conocimientos del consumidor por probar nuevas marcas. Todas estas micro cervecerías como Kross, el desarrollo de Kuntsmann, toda la explosión que han tenido muchas marcas en 4 ó 5 años, están lideradas por un público consumidor exigente y totalmente abierto a probar nuevos sabores; algunas las deja y otras las incorpora. ¡Tiene un desarrollo infernal! Chile tiene 42 marcas, Argentina 15 ó 20 y, Bolivia 8”, asegura Monstany. En relación con el progresivo aumento de cervezas artesanales, Monstany lo atribuye “a una necesidad y aburrimiento del público de tomar sólo tres marcas. Descubrió pequeñas cervezas artesanales del interior del país y las fue incorporando. Eso lo vieron las pequeñas cervecerías y salieron con una producción más grande y lograron sumar más público que vio que, la cerveza, no es sólo una, comienza a probar las variedades y se instruye del tema. Es muy similar a lo que sucedió con el vino. Hace 15 ó 20 años uno tomaba un vino y no hablaba del Malbec o Carmeniere. Hoy escoges qué cerveza tomar: una Stella Artois que tiene una receta de seiscientos años”, recomienda. A juicio de Antonio De Oliveira, la explicación de por qué en Chile se da el escenario de tener tantas variedades, se relaciona con la presencia de colonos alemanes y por el clima: “tenían cervezas mucho más encorpadas (tipo ale, stout), con un amargo levemente fuerte, a diferencia de Brasil u otros países cálidos. Las cervezas que les gusta a la gente acá, son encorpadas, muy aromáticas y con un amargor que se note”. Agrega que, “en Chile, hay incluso tipos que no ves en otros países como las “Ale”, que tienen otro tipo de levadura, de fermentación, he visto también en el mercado cervezas de trigo. Evidentemente en Chile el mercado es más exigente igual que el peruano y/o un mercado boliviano.”, puntualiza. Una prueba de ello es la aparición, en 2009 de “Malta del Sur”: “Es una malta que desarrollamos localmente, que proviene de una receta rescatada del sur de Chile (entre Temuco y Concepción) que rescató nuestro maestro cervecero” , nos cuenta Mosntany destacando que el producto logró posicionarse rápidamente “si bien antes había una sola marca, Malta del Sur, salió a competirle: es excelente, tiene ingredientes 100 por ciento naturales y ya tenemos el 20 por ciento de la malta en el mercado”. Aprovechando a nuestro especialista preguntamos: ¿Es correcto hablar de Malta?, De Oliveira nos aclara: “lo que ocurre es que en Latinoamérica, cuando dices Malta, hablas de cerveza oscura, lo que es incorrecto porque todas las cervezas tienen malta, pero se popularizó y se entiende así en la región”. Pero Cervecería Chile S.A. busca siempre ofrecer novedades para su público. Para este año, Monstany nos adelanta que habrá sorpresas en variedades, la que conoceremos en el próximo número de “Alma Cerveza”.

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One of the oldest and most traditional beers in the world is Stella Artois. It is brewed in Leuven, known in Belgium as the city of beer, whose first record of producing beer goes all the way back to 1366 in the “Den Horen” (The Crow) brewery. Three-hundred year later (1680), the brewery was producing 33 thousand liters a year. Master brewer Sebastian Artois acquired the plant in 1708 and gave it its name in 1717, thus renewing the brewery until 1770. Production increased to 8 million liters per year by 1808, making this the largest brewery in the French Empire. Thanks to the appearance of a new variety of hops (1842), “Bohemian Pilsner Lager” was born. This is a golden lager with a delicious odor of hops that bolstered production until 1918, when the brewery was practically destroyed during the First World War. The plant is now a national monument.

In December 1926, the brewery produced Stella Artois, a limited-edition, seasonal beer to celebrate Christmas – hence its name “star.” The quality of the beverage was such that it quickly earned the respect and admiration of consumers, who demanded that its production continue. The debut of Stella Artois Stella Artois arrived to Chile in 2006 in 330 cc bottles. By the following year it was being distributed in large bottles and in kegs. Agustín Monstany, marketing manager for Cervecería Chile S.A., representatives of the Stella Artois brand, tells us, “Stella Artois has always been produced locally. The recipe is regulated in Belgium, where the standards are set and the products audited for quality. Last year, we were the brand’s top-ranked plant in terms of quality,’’ a noteworthy recognition considering that 25 plants produce this beverage worldwide.

This Belgian company is present in more than 110 countries, with nearly all of them having Stella Artois in their markets. Monstany notes that the recognition of Cervecería Chile S.A. results from “the high standards of quality in the production process of both Stella Artois and the other beverages we produce. Our standards are very high, and our processes first rate and very efficient, permitting us to achieve worldwide prestige.” The Premium market Stella Artois soon established its position in the national market, doubling its production every year since 2006. “Among the premium beers, its share is close to 10%, in a market where all the hand-crafted brews participate,’’ claims Montany. ‘’Compared with other Latin American countries, in Chile consumers prefer their beer strong, robust, and bitter. In this sense, Stella Artois satisfies the national palate, never having had a problem with taste. Chilean consumers, as they begin to try it, have incorporated it into their pool of brands.’’ In Chile there is only one variety of Stella Artois and that is the “Bohemia Pilsner Lager,” a classic, clear, filtered variety of pale lager (dark pale), aged in cold, and considered a typical European Pilsner. Blond in color, this beverage has a powerful yet light taste and a refreshing character without a bitter aftertaste. It has a distinctive aroma of Saaz hops (grown exclusively in this Czech region) with hints of fruit, particular to the beer itself,’’ according to Antonio De Oliveira, Head of Manufacturing and Brewing Services of Cervecería Chile S.A. Stella Artois, like all premium beers, has as its target market the ABC1, C1, and C2 public. Thanks to its extensive distribution network, it has a solid presence nationwide.

Agustín Monstany identifies the three most important business sectors: “Santiago, a very good market; the north of Chile, due to the purchasing power of the mining areas; and the south, with its great beer culture inherited from the German colonists.” The recipe The secret of any good recipe is in the process and the raw materials. “Some are difficult to prepare, requiring more time to mature and the use of only the finest raw materials; you can’t obtain a Stella Artois with just any hop or malt,’’ says De Oliveira. He and Monstany agree that, by following the traditional recipe that is over 600 years old, and by adhering to the highest standards of quality, a Stella Artois made in Chile is indistinguishable in flavor from one made in Europe. Brewing a Stella Artois takes between 20 and 25 days, “from the moment we grind the malt, mature it, and add the hops until we bottle the finished beer,” claims master brewer De Oliveira, who is responsible for making this product “better than the European one.” He explains that “the characteristic flavor is derived from the yeast, which is produced exclusively in the plant in Belgium, as well as from the regional variety of Czech hops, mixed with other grains.’’ Handcrafted brews opened the market Monstany maintains that the Chilean beer market “exploded five years ago. It must be one of the most sophisticated in all of Latin America, with approximately 42 brands between the major producers and handcrafted brews.” For specialists, this development speaks also of “an eagerness by knowledgeable consumers to try new brands. The appearance of microbreweries like Kross, the development of Kuntsmann, and the explosion in the number of brands over the last four or five years have been fueled by a consuming public that is both demanding and extremely open to trying new flavors. Some people don’t take a liking to them, while others adopt them. Development here has been crazy! Chile has 42 brands, Argentina 15 or 20 and Bolivia 8,” assures Monstany. He attributes the progressive increase of handcrafted beers to “the public’s boredom with having only three brands available. It discovered homebrew operations in various parts of the country and began to consume their products. The small breweries noticed this tendency and began to increase their own production, thereby expanding their markets when consumers realized that beer was not a one-brand affair, but that there existed a whole range of different products, which they began to try and to educate their palates. This is very similar to what happened with wine. Some 15 or 20 years ago a person drank wine and did not talk about Malbec or Carménère. Today, one chooses what beer to drink: a Stella Artois whose recipe is 600 years old.” In Antonio De Oliveira’s opinion, the reason why Chile has this many varieties is related to the presence of German colonists and the climate: “They had beers with greater body (ales and stouts) and a slightly more bitter taste, as opposed to Brazil or other warm- climate countries. The beers that people like here are full-bodied, very aromatic, and fairly bitter.” He adds, “In Chile there are even types of beers that one does not find in other countries, such as ales, which use a different type of yeast and fermentation. I’ve even seen wheat beers in this market. Evidently the Chilean market is more demanding, as are the Peruvian and Bolivian markets.” Proof of this is the appearance of “Malta del Sur” in 2009. “This malt was developed locally from a recipe from the south of Chile (between Temuco and Concepción) discovered by our master brewer,” says Monstany, noting that the product managed to swiftly gain a toehold in the market. “Before, there was only one brand, which Malta del Sur stepped in to compete with. It is an excellent brew, with 100% natural ingredients, with which we have already managed to capture 20% of the malt-beer market.” Taking advantage of our specialist, we asked him if it is correct to speak of malt. De Oliveira clarifies, “What happens is that in Latin America, when you say malt, you are really talking about dark beer. Malt is therefore not accurate, because all beers have malt in them, but the term became popular and that is how it is now understood in the region.” Cervecería Chile S.A. is always trying to offer new products to its clients. Monstany hinted that this year will bring some surprises, which we will learn about in our next issue of Alma Cerveza.

3 Respuestas a “Cerveza Stella Artois”

  1. Rodrigo says:

    Muy probablemente la Stella Arotis original de Bélgica podría ponerse a la altura de una buena cerveza artesanal debido a su calidad de producción, sin embargo, el que en Chile la fabrique CCU, siempre deja mucho que desear, cosa de compararla con su par Argentina.

  2. Rafael Gutierrez says:

    Que lastima que nadie mas alla opinado aca, Siendo bien honesto de las cervesas artesanales la unica que me a gustado a sido la kross creo que es una buena cerveza. Pero creo que a estas alturas me quedo con una stella la que no produce CCU si no que erveseria Chile. No se si has probado la Argentina la verdad por que es casi identica a la chilena un poco mas gasificada. Incluso me fije que hasta se distribuyo stella argentina en chile no si por falta de produccion o que paso. pero al menos en el Restoran de mi hermano nadie se dio cuenta que tenia otro sabor.

  3. Bueno es cierto las kross son muy buenas y los artesanales nacionales tienen mucho trabajo por delante. Prueba eso si Cuello Negro o Capital Indian Pale si te gustan más fuertes son buenas muestras nacionales también.

    Saludos

    Claudia Trejos L.

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